Las cosas lo que parecen.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Le dan la mano y se toma el pie.
Está como padre, que le llevan la hija.
Pisar mierda trae buena suerte
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Siempre que llueve, escampa.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Jurar como carretero.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Carne de cochino, pide vino.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Nada hay nuevo bajo el sol.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Esta bien; pero podría estar mejor.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
La mala costurera, larga la hebra.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
En puerta y en puente nadie se siente.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Cada maestrito tiene su librito.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
El buen paño dentro del arca se vende.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
No hay mal tiempo, solo ropa mala.