No hay mal tiempo, solo ropa mala.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Es como llevar leña para el monte.
Dar de comer al diablo.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Después de la risa viene el llanto.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Más vale mendrugo que tarugo.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Papel, testigo fiel.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Al mal año, tarria de seda.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Ir a amarrar el zorro.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
El que come tierra, carga su terrón.
Los negocios no tienen ocio.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
De cualquier nube sale un chubasco.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Beso, queso y vino espeso.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.