En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Deja que el buey mee que descansa.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Quien anda mal, acaba mal.
El que llega tarde, no bebe caldo
Del ahorro viene el logro.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
La suerte y la muerte no escogen.
Cuando masques, no chasques.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Olla chica hace la bolsa grande.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Agosto y Septiembre no duran siempre.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Cazador, mentidor.
Dar un cuarto al pregonero.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Gente parada, malos pensamientos.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Alforjas llenas quitan las penas.
Mira la peseta y tira el duro.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Como es la mujer, así es la casa.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Guay del malo y de su día malo.
Buey hermoso, no es para trabajo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
A cada cabeza, su seso.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".