Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
De suerte contentos, uno de cientos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
El que afloja tiene de indio.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
A roma va, dinero llevará.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Pronto y bien no hay quien.
A bloque, la casa en roque.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Mayo ventoso, año hermoso.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
El barco de las promesas ya zarpó.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
De Jaén, o fuleros o malajes.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Ponerse la tapa en la cabeza
Madurar viche.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Todos los santos tienen octava.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
El monte tiene ojo.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Saber cuántas son cinco.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.