Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Gallina que canta, de poner viene.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Malo vendrá que bueno me hará.
La calle es camino de todas partes.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Es más larga que la cuaresma.
Harto da quien da lo que tiene.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
A tal señor, tal honor.
Lo que siembras cosechas.
Mujer al volante, peligro constante.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Bebo poco, más quierolo bueno.
A poco pan, tomar primero.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Quien hace malas, barrunta largas.
Los difuntos, todos juntos.
El ojo quiere su parte
Otra cosa es con guitarra
La morena, de azul llena.
Niebla en verano, norte en la mano.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Llegar y besar el santo.
El buen vino, de sí propio es padrino.
En casa llena el loco no se apena.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Hablando la gente se entiende.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Más ordinario que una monja en guayos.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Al tiempo del higo, no hay amigo.