En la necesidad se conoce la amistad.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Redondear la arepa.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
De la panza sale la danza.
Bien convida, quien prestó bebe.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
De bien en mejor.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Tres al saco y el saco en tierra.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Cada casa es un caso.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Hablar a tontas y a locas.
Costumbre hace la ley.
A dos palabras tres porradas.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Lo escrito, escrito esta.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
A donde las dan, allí las toman.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Bien vengas, mal, si vienes solo.
A mala lluvia, buen paraguas.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Alábate pato que mañana te mato.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
A buen año y malo, molinero u hortelano.