A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
A confite de monja pan de azúcar.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
La alegría es el mundo de la libertad
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Lo que ha de ser, va siendo.
El juez que toma, presto es tomado.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Quien bien quiere, tarde olvida.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La gota que derramó el vaso de agua.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El cerdo siempre busca el fango.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
La fantasía es la loca de la casa
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Estar en tres y dos.
A un fresco, un cuesco.
Si te queda el saco.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Los últimos serán los primeros.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Quien mocos envía, babas espera.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Estas más puesto que un calcetín.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.