A mucho vino, poco tino.
El que fía, o pierde o porfía.
La paciencia es el puerto de las miserias.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Por puerta abierta ladrones entran.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Lo que se hace de noche sale de día.
Cada mozo lancee su toro.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Si malo es enero, peor es febrero.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Junta de cuatro, junta del diablo.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Buena mula, mala bestia.
Agua de mañana, o mucha o nada.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Llueve sobre mojado.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
El vino y la mujer se burlan del saber.
A chica boca, chica sopa.
Virgo viejo, puta segura.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
A buen amigo buen abrigo.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Al loco y al aire, darles calle.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Boca con boca se desboca.
Bofetón amagado, nunca bien dado.