Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Quien bien ata, bien desata.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
A ave de paso, cañazo.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
El ceremonial es el humo de la amistad
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
A padre ahorrador, hijo gastador.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Entra, bebe, paga y vete.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Es más puntual que un ingles.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Pesar compartido, pronto es ido.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Obra acabada, a dios agrada.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
El que venga atrás que arree.
Llegar a punto de caramelo.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Saber uno los bueyes con que ara.
Cuando el río suena es porque piedras trae
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Más vale bueno que mucho.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Yantar sin vino, convite canino.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El mal trago pasarlo pronto.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
El que paga mal, paga dos veces.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.