Pájaro que huye, no hace daño.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
De dientes pa'fuera.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Vino sacado hay que gastarlo.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Fraile convidado echa el paso largo.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Agua fina saca la espina.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Dame rojura y te daré hermosura.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Cazador con levita, quita, quita.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Quien no da nudo, pierde punto.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Un pie calzado y otro descalzo
Cada uno canta como le pagan.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Ocasión perdida, para siempre ida.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Grandotas aunque me peguen.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Este batea y corre para tercera.
Dios aflige a los que bien quiere.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Sacar la brasa con la mano del gato.