Quien no se aventura, no cruza la mar.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El interés mata la amistad
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
A caballo no hay ningún cuerdo.
El vicio, saca la casa de quicio.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Lo que se hace de noche sale de día.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Me doblo pero no me quiebro.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Jugar al abejón con alguien.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
En Octubre echa pan y cubre.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Al rebuznar se verá quien no es león
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Año lluvioso, échate de codo.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.