Quien siembra, siega.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Lo que siembres, recogerás.
Las desgracias no vienen solas.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Ave que vuela, a la cazuela.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Barco viejo, mal navega.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El vino no tiene vergüenza.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Tronar como un arpa vieja.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Contra gustos, no hay disgustos.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Sale más caro el candil que la vela.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Lo imposible, en vano se pide.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Hijos casados, duelos doblados.
A largos días, largos trabajos.
Andar y callar, eso es negociar.
Copas son triunfos.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Puso pies en polvorosa.
A la vejez, viruelas.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Más obrar que hablar.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
A chico caudal, mala ganancia.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El tiempo no pasa en balde.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Cada grumo tiene su humo.
Pensando en pajarito preña'o
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.