Frijoles con coles, pedos a montones.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Agua que no has de beber, déjala correr.
No calientes horno para que cueza otro.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
El que muda de amo, muda de hado.
A la zorra, candilazo.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Dichosos los ojos que te ven.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Cada día, su pesar y su alegría.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Baila más que un trompo.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Para la hormiga el rocío es una inundación.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Panza llena, quita pena.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
El de las piedras hace pan.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
La suerte la pintan calva.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
El borracho fino, después del dulce, vino.
En Febrero busca la sombra el perro.
Al asno lerdo, arriero loco.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.