Pasado mañana, mañana será ayer.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Llevar bien puestos los calzones.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Deja que el buey mee que descansa.
El buen paño dentro del arca se vende.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Bien urde quien bien trama.
Ese huevito quiere sal
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El ingenio obvia dificultades,.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
En puerta y en puente nadie se siente.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
La buena uva hace buena pasa.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Cosa muy querida, presto perdida.
Hacer algo de cayetano.
Dame pan y dime tonto.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Gato escaldo del agua fría huye.
Quien no arde en llamas no inflama
Agua vertida, no toda cogida.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Fue sin querer...queriendo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Llegar y besar, suerte es singular.
Te conozco mascarita
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
A gran arroyo, pasar postrero.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Dios sabe lo que hace.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.