Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Vino y amores, de viejo los mejores.
Ponerle el cascabel al gato.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
El trato engendra el cariño.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El que mucho habla, mucho yerra.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
A gran chatera, gran pechera.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A gran seca, gran mojada.
Boca ancha, corazón estrecho.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Las arrugas son la tumba del amor
Tiene más dientes que una pelea de perros
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El ojo del amo engorda el ganado.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
No dar ni recibir, sin escribir.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Juez airado, injusto el fallo.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.