Sin vino, no tendría el concejo tino.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Buen corazón vence mala andanza.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Donde ajos ha, vino habrá.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Como buscar una aguja en un pajar.
Todo problema tiene una solucíon.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Indio comido, puesto al camino.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
A carne mala, buena salsa.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Hay confianzas que dan asco.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
A ama gruñona, criada rezongona.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Cosa hallada no es hurtada.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.