Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El que llora su mal, no lo remedia
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Obra acabada, maestro al pozo.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Quien da para recibir no da nada
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
No fío, porque pierdo lo mío.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
La curiosidad mató al gato.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Esto es de rompe y rasga.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
La culpa del asno echarla a la albarda.
A mucho vino, poco tino.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Hacerse de la vista gorda.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Dando y tomando, no cabe engaño.