Apostar por necesidad, perder por obligación.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
A la virtud, menester hace espaldas.
Pobreza, víspera de vileza.
Del uso viene el abuso.
A padre avaro, hijo pródigo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
A más servir, menos valer.
A mala venta, mala cuenta.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Remendar y dar a putas.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
La ingratitud embota la virtud.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
De mala vid, mal sarmiento.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
No se puede servir a dos señores.
La avaricia rompe el saco.
Antes es la obligación que la devoción.
Favor publicado, favor deshonrado.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Palabra de cortesano, humo vano.
Odia el pecado y compadece al pecador.
El que presta, a pedir se atiene.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El que fía, o pierde o porfía.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
A amo ruin, mozo malsín.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Favorecer, es por norma perder.
Más querría servir que recibir.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Hacer una cosa en un avemaría.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.