Aire colado, a muchos ha matado.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Para mi cualquier petate es colchon.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Deja que el buey mee que descansa.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Del viejo el consejo.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El que venga atrás que arree.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Buena cautela, iguala buen consejo.
A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El que más puede, más aprieta.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Ávila, santos y cantos.
A burro viejo, poco forraje.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
No gastes pólvora en gallinazos.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Vale más una vieja que un pejeverde.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
No hay borracho que coma lumbre.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Qué satisfacción estar enamorado
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
No fío, porque pierdo lo mío.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Sobre brevas, ni agua ni peras.