Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Un juego de cartas se juega con dinero
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Dar una higa al médico.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Nunca falta un culo para un bacín.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Ayunar, o comer truchas.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
La alegría es gemela
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Por pedir, nada se pierde.
A medida del santo son las cortinas.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El fruto prohibido es el más apetecible.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Nadie arrebañando engorda.
La jodienda no tiene enmienda.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Cada uno muere de su vicio.
Donde se pace, que no donde se nace.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Ser un mordedor de pilares
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
A buey viejo, pasto tierno.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Bien convida, quien prestó bebe.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Un huésped constante nunca es bienvenido.