Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Las letras con sangre entran.
Pan con queso sabe a beso.
Paciencia piojo que la noche es larga.
A cada día su pesar y su esperanza.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
De pico, todos somos ricos.
Quitar la leña debajo de la caldera.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
El que está a las duras, está a las maduras.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Lo dicho, dicho está.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Fuiste doncella y viniste parida.
Casa de esquina, para mi vecina.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
O faja o caja.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Juntos pero no revueltos.
No hay urraca sin mancha blanca.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Contigo me entierren, que me entiendes.