El que chatico nació, no puede ser narigón.
Buena es la costumbre en el bien.
La democracia también genera hombres deshonestos
Más enredado que un kilo de estopa.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Gallo fino no extraña gallinero.
Día de agua, taberna o fragua.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El inferior pecha lo que el superior pega.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
A un asno, bastale una albarda.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
En la necesidad se conoce la amistad.
Gallina que no come, no pone.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Caer para levantarse, no es caer.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Fingir no es mentir.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Esto es pan comido.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
La gloria del amante es la persona amada.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.