Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
De perdidos, al río.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Más mueren de hartos que de faltos.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Al que da y quita le sale una jorobita.
No dejes camino por vereda.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El mandar no tiene par.
Nunca un peligro sin otro se vence.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Año de pitones, año de cabrones.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El santo ausente, vela no tiene.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
A buen capellán, mejor sacristán.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Comida que escasea, bien se saborea.