A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
No jales que descobijas.
Todos los extremos son malos.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
De una mentira ciento se derivan.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Comida que escasea, bien se saborea.
Genio y figura hasta la sepultura.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Cabeza grande, talento chico.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Pocas palabra y muchos hechos.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
La variedad place a la voluntad.
Está más loco que una cabra.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
A mal viento va esta parva.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Lo de balde es caro.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.