La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Nunca llueve a gusto de todos.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
La necesidad carece de ley.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Comida hecha, amistad deshecha.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Limosnero y con garrote.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Obra hecha, dinero espera.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Quien mucho escucha, su mal oye.
El necio dispara pronto sus dardos.
Donde lloran esta el muerto.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Sirva de algo mientras se muere.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
El abismo lleva al abismo
Donde aprietan, no chorrea.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
La buena obra, ella misma se loa.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Barbero, o loco o parlero.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Mande la razón y obedezca la pasión.
No se manda al corazón
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.