A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
No hay quinto malo.
La necesidad carece de ley.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Obra hecha, dinero espera.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Limosnero y con garrote.
Donde lloran esta el muerto.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Sirva de algo mientras se muere.
El necio dispara pronto sus dardos.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
El abismo lleva al abismo
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Donde aprietan, no chorrea.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
No se manda al corazón
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
La buena obra, ella misma se loa.
Mande la razón y obedezca la pasión.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Barbero, o loco o parlero.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión