Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Se está ahorcando con su propia soga.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Menos idea que Geral pasando música.
En casa llena presto se guisa la cena.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Bebe y ata la bota.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Ajo hervido, ajo perdido.
Bailar la trabajosa.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
También los secretarios echan borrones.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Suerte, y al toro.
El malo siempre piensa engaño.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Quien hace malas, barrunta largas.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.