Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Bandera vieja, honra capitán.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La prisa será tardar.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
De padres asientos, hijos taburetes.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
La lengua es el azote del culo.
No por mucho pan, es peor el año.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El que no mira, suspira.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Bien canta Marta después de harta.
El último que se pierde es la esperanza.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Antes de meter, prometer.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
El mal que no tiene cura es la locura.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Vayan las verdes por las maduras.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Juego de manos es de villanos.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.