No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Callemos, que el sordo escucha.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El tiempo es el mejor consejero
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Quien vende barato vende doblado.
Oír es precioso para el que escucha.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
La cara bonita y la intención maldita.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Ser lento en dar es como negar.
Al rebuznar se verá quien no es león
Comprar al pobre, vender al rico.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Al hambre no hay pan negro.
Me importa un bledo.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
En largos caminos se conocen los amigos.
Al desdén con el desdén.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Allega, allegador, para buen derramador.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
No te salgas por la tangente.
Callen barbas y hablen cartas.
Esposa mojada, esposa afortunada
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
A buen señor, buena demanda.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Sé osado y serás afortunado.
Donde ajos ha, vino habrá.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Una alegría esparce cien pesares.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.