Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Beber, hasta la hez.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Acertar errando es suerte y no talento.
Donde aprietan, no chorrea.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Escucha en el silencio y serás sabio.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El tiempo lo arregla todo
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Indio con puro, ladrón seguro.
Lo bueno dura poco.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
El cornudo es el último que lo sabe.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Por el interés te quiero Andrés.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Hasta los animales se fastidian.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Dinero llama a dinero.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
La rueda de la fortuna nunca es una.
El amor no se mendiga, se merece.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Hay gustos que merecen palos.
Dádiva forzada no merece gracias.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
En amores, los que huyen son vencedores.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Fiado has, tu pagarás.