Paciencia y barajar.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Vino y mujer, te ponen al revés.
A chico pié, gran zapato.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Pronto y bien no hay quien.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Más se logra con amor que con dolor.
El hambre es una fea bestia
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Perro que ladra no muerde.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
La libertad es un pan bien cocido
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Ron, ron; tras la capa te andan.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Más vale despedirse que ser despedido.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Palos con gusto no duelen.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Ir por los extremos no es de discretos.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Necio es quien con necios anda.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Mujer desnalgada es hombre.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
El que la deba, que la pague.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Espéjate para que veas cómo eres.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.