Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Siempre es mejor el vino.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Bien muere, quien bien vive.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
El dinero diario, es necesario.
Saber uno los bueyes con que ara.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Dos no riñen si uno no quiere.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Cargos son cargas.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
El que bien vive, harto letrado es.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Como es la madre, así es la hija.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
El que poco pide, poco merece.
Haz lo que creas que está bien.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.