Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Tal vendrá que tal te quiera.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Mas vale dar que recibir.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
A consejo ido, consejo venido.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Necesitado te veas.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Dios consiente, pero no siempre.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Probando es como se guisa.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
La razón y el agua hasta donde dan.
A liebre ida, palos al cubil.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Dos cabezas piensan más que una.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Nadie da palos de balde.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Quien tiene arte va por todas partes.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
Lo comido por lo servido.