El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Criticar es más fácil que imitar.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Del mal, el menos.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
El que no cojea, renquea.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Malo por malo, mi mujer es buena.
Cuando no hay un enemigo interior, los enemigos exteriores no pueden hacerte daño.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
A más años, más desengaños.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.