El bien viene andando, pero el mal volando.
A hijo malo, pan y palo.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Por San Martín siembra el ruin.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
No hay que buscarle mangas al chaleco.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Al enemigo, ni agua.
A quien has acallado no le hagas llorar.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Con quien te vi te comparé.
A poco pan, tomar primero.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El amor es una hierba espontánea
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Fía poco y en muy pocos.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El buen libro de las penas es alivio.
Trabajo en domingo no da fruto.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Despacito por las piedras
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
La mujer en la cocina es una mina.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.