A chico santo, gran vigilia.
Ama de cura, puta segura.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
A escote, no hay nada caro.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Donde comen cuatro comen cinco.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
A la fuerza ahorcan.
El ingenio obvia dificultades,.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Ande o no ande, la burra grande.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Buscarle cinco pies al gato.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
El mejor vino se puede tornar vinagre.
La carne de burro no es transparente.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
De higos a brevas, larga las lleva.
Vive cantando, muere llorando.
Ladran, pues cabalgo.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad