De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Dar tiro.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Una buena bota, el camino acorta.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Es más agrio que un limón.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Vísteme despacio que estoy de afán.
No te vallas a morder la lengua.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Costurera mala, la hebra de a vara.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Ahí está la madre del cordero.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Afanar y no medrar es para desesperar.
De la nieve no sale más que agua
Amor y señorío, no quieren compañía.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".