La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
El agua tiene babosas.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
De uvas a peras.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Amistad que murió, nunca renació.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Barco grande, ande o no ande.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Beneficios son cadenas de obligación.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Con el amor está el temor
El arroz ya está cocido.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
La caza y los negocios quieren porfía.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Amigo viejo y casa nueva
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.