Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Al ausente, por muerto le da la gente.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
La noche para pensar, el día para obrar.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
El mandar no quiere par.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
La sangre humana es toda del mismo color.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El que quiere besar, busca la boca.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El vino es la leche de los viejos.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
El mejor marido, el que más ha corrido.
No hay que llevar cocos al puerto.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Hasta ajustar, regatear.
De tus herederos, sé tu el primero.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Alabar y callar para medrar.