Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
El que juega con fuego, se quema.
Con pan y vino, se anda el camino.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
En el pecado se lleva la penitencia.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Buena madera, buen oficial espera.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Genio y figura hasta la sepultura.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Una flor no hace primavera.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
El que adelante no mira, atrás se queda.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Cuanto más saben los hombres peores son
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Ni vive, ni deja vivir.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Barriga llena, aguanta trabajo.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.