Fue por lana y salió trasquilado.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Mientras más aprendo menos sé.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Cada raposa mira por su cola.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Buey harto no es comedor.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Esta más grande la caja que el muerto.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
De tal jarro, tal tepalcate.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
La mierda cuando la puyan hiede.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Amar sin padecer, no puede ser.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Los dedos de la mano no son iguales.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
A la gorra, ni quien le corra.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
El salario es de acuerdo con el trabajo.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
El que muere, se libra de lo que debe.
A la noche putas y a la mañana comadres.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.