Una rata dentro de una tinaja.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Caer es más sencillo que levantarse.
Sayo grande, tapa mucho.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Dos capitanes hunden el barco.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Jugar a dos barajas.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El que primero llega, ése la calza.
El pleito claro no necesita abogado.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Apaga la luz, Mañosón!
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Te va a atropellar un carrito de helados.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Pan casero, de ese quiero.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
No te alabes antes de que acabes.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Agua hervida es media vida.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Buey harto no es comedor.