Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La flor caída no vuelve a la planta
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Hacer de su capa un sayo.
Olvidar una deuda no la paga.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
El vino abre el camino.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Santo que no es visto no es adorado.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Antes verdugo que ahorcado.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Sabe más que los ratones colorados.
Cuidado con la adulación
Consejo tardío, consejo baldío.