Para prosperar, vender y comprar.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Amor forastero, amor pasajero.
Trabaja y no comerás paja.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Al erizo, Dios le hizo.
Hacer de un camino, dos mandados.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
A largos días, largos trabajos.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Casa y potro, que lo haga otro.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
El buen vino sin ramo se vende.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El amor reina sin ley
Agua que no has de beber, déjala correr.
A casa de tu tía, más no cada día.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Ocio, ni para descansar.
El que con cojos anda se llama bastón.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
El buen traje encubre el mal linaje.
Están más concentraos que un jugo de china.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Tras el buen comer, ajo.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Baila más que un trompo.