Hasta la gracia de Dios hace daño.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Aprende llorando y reirás ganando.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Va como honda que lleva el diablo.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
La fortuna es madrina de los necios.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
La Luna no es pan de horno
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Es más fácil, decir que hacer.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Mujer Besada mujer ganada.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Dar carne al lobo.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Más vale puta moza que puta jubilada.
La condición hace al ladrón.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.