A buen adquiridor, buen expendedor.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
La justicia cojea, pero llega.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Matanga dijo la changa.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Males comunicados, son aliviados.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Del viejo el consejo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Lo que hace el burro, pare la burra.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
La llaga sana, la mala fama mata.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Fruto vedado el más deseado.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
El que manda, manda.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Las paredes oyen.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Tienes más cara que un saco perras.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.