La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Se llena antes el ojo que el papo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
La voz del asno no pasa del tejado.
Aire de Levante, agua delante.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Abre la boca que te va la sopa.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Con salchichón, siempre es ocasión.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Boca con boca se desboca.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Yantar sin vino, convite canino.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
A gran arroyo, pasar postrero.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Agua y sol, tiempo de requesón.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Araña de día, carta o alegría.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
No hay altanería que no amanece caída.
Casa oscura, candela cuesta.
Calva buena, luna llena.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.