Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
El mirón, ¡chitón!.
En arca abierta, el justo peca.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Abril, deja las viñas dormir.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Casa de concejo, pajar de viejo.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Obra acabada venta aguarda.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Dar al olvido.
Mayo ventoso, año hermoso.
Ocasión llegada presto agárrala.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Mujer casada, casa quiere.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Bien ora quien bien obra.
Faldas largas, algo ocultan.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
La puerca tira del tapón
Lo que se hace de noche sale de día.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Siempre que llueve, escampa.
La gotera cava la piedra.
Abril llovedero, llena el granero.
Enero mes torrendero.
Pintada en los WC.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
La casa, la mujer la hace o deshace.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Casa cerrada, casa arruinada.
Inclinar la balanza.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
De día y con sol.
Ha de salir la corneja al soto.
Día nublado engaña al amo y al criado.