El amor, unas veces soñador y otras volador.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Cuando canta la rana, buena semana.
Gente de navaja, poco trabaja.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
El tiempo de Dios es perfecto.
Palabras y plumas el viento las tumba.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Dar la última mano.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Padecer cochura por hermosura.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
A gran pecado, gran misericordia.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
A llorar al cuartito.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Entre pitos y flautas.