A buey viejo, cencerro nuevo.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Iglesia, o mar, o casa real.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
De cualquier maya sale un ratón.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Mujer precavida vale por dos.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Te conozco, pajarito.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Lo que se ve, se aprende.
A quien vela, todo se le revela.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Andar y callar, eso es negociar.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Hoy arreboles, mañana soles.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Agua estantía, renacuajos de día.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Bolsa llena, quita las penas.
Leer entre renglones.